Mostrando entradas con la etiqueta Daniela Aparicio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Daniela Aparicio. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de diciembre de 2014

PODEMOS TOMAR LA PALABRA




Breve reflexión psicoanalítica sobre el poder  y de  su inconsistencia
 
 
 Escrito por Daniela Aparicio

  El humano esta condenado a buscar un sentido propio a su vida, a su historia, a sus esfuerzos… y no siempre hay sentido, y, si lo hay, resulta escaso, nada proporcional a la lucha titánica de una vida. Muy a menudo, escuchamos el sufrimiento repetido de la precariedad subjetiva, el sentimiento de estar en falta, de no dar la talla, de no llegar nunca… ¿a dónde?, nos preguntamos. Nuestro sujeto piensa que esta precariedad es la señal de su fracaso personal, de su incompetencia, y no la condición natural e inherente a toda estructura humana Él irá a buscar su identidad soñando que esta ha de ser sólida e integra; «yo soy eso o aquello». Esta suposición también es algo errónea. La identidad suele ser múltiple o fragmentada, y, cuando pretende ser total, resulta ilusoria, un puro espejismo. Identidades, en el mejor de los casos, producto de unos deseos e ideales regidos por el superyó, con la ferocidad que este adquiere en cada momento de su época.
  Late, como contrapunto a cierta levedad del ser, una aspiración a la completitud incrustada por figuras ideales, protagonizadas desde los dioses de la mitología hasta los jugadores de futbol actuales y otros héroes de turno, que son todo aquello que uno nunca alcanzará a ser. Para el humano no existe una estructura completa, ya que esta está agujereada e incluye en su misma constitución una falta, que no es el fracaso de lo humano como muchos creen, sino que es su misma condición humana, inexorable. Esta falta constitutiva es el resultado de la marca del lenguaje sobre el hablante arrancado de la naturaleza, pero también es lo que le otorga una capacidad para desear.