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martes, 20 de enero de 2015

PODEMOS : EL ESTADO DE LA CUESTION


REVISTA

Escrito por Luis Roca Jusmet


( Artículo apareceido en el número 324, del mes de enero de 2015 de la revista El Viejo Topo )

1. El contexto

Vivimos una crisis nacional dentro de una crisis global, que es la producida por la lógica devastadora del capitalismo, que es una economía mundial basada en la acumulación ilimitada de capital. Una lógica implacable que está al servicio de las grandes empresas multinacionales y del capitalismo financiero, cuyos intereses actuales hacen que vivamos en una etapa en la que los beneficios se deben básicamente a la especulación financiera y no a la inversión productiva. Esto ha conducido a una crisis de valores, a una crisis económica y a una deriva ecológica sin precedentes. El poder político, por su parte, no se ha contrapuesto, no ha equilibrado y regulado este proceso. Al contrario, ha aplicado una política neoliberal que ha ayudado a los monopolios y oligopolios ha aumentar sus beneficios. La ha aplicado porque se ha creado una oligarquía política con intereses y privilegios propios, que solo podían ser garantizado aliándose con los que mandan en el mundo, que son los que detentan este poder económico mundial.
La consecuencia es que en el mundo domina hoy la alianza entre una oligarquía económica y una oligarquía política. Aristóteles ya definió lo que esto signifia : una minoría que gobierna para sus propios intereses. ¿ Cómo funciona en la práctica esta alianza ? A través de las puertas giratorias, que quiere decir que los directivos de grandes empresas se pasan a la política y que los políticos se transforman legislan al servicio de las grandes empresas. Esto último lo hacen a través de los lobbies, que son empresas cuya función es presionar y recompensar a los políticos si aprueban o rechazan las leyes que les benefician o les perjudican respectivamente. También funciona a través de la dependencia de los partidos políticos hacia los bancos y de las donaciones que los grupos poderosos les hacen. Esto sin ahablar de la corrupción directa : comisiones y sobornos. De esta manera se han tejido los privilegios y comisiones de los políticos profesionales. Estos son los políticos a los que los fundadores de Podemos llamaron acertadamente la casta.
Pero el poder político que se ha formado en el psotfranquismo en nuestro país es claramente oligárquico. Por una parte, como tan brillantemente han venido diciendo economistas tan críticos y rigurosos como Juan Manuel Naredo, han heredado el modelo caciquil del franquismo. Por otro porque se han construido unos partidos centralizados y jerárquicos de políticos profesionales en los que ha primado únicamente la lealtad. Se han tejido todas una serie de redes clientelares que han hecho de la política un negocio y una fuente de privilegios. Los grandes partidos son claramente oligárquicos en su funcionamiento interno y externo. Las listas cerradas, la lealtad al partido, los votos decididos por el núcleo dirigente , las redes clientelares. Es esta partitocracia la que ha posibilitado la aparición de esta casta política. Los partidos funcionan como grandes empresas, basados sobre todo en la publicidad y la verdad es que los partidos no presentan ningún programa concreto ni se les hace ni se les puede hacer una auditoría sobre lo que proponen y lo que hacen.
El PSOE ha sido, con el PP, políticamente responsables del desastre en el que vivimos. Los gobiernos del PSOE, los de Felipe González y los de José Luis Rodriguez Zapatero, hicieron algunas cosas buenas, pero globalmente participaron en la creación de esta casta política con sus redes clientelares y en la formación de esta oligarquía económico-política. Lo cual significa que el PSOE no puede ser, ni es, una alternativa de izquierdas.
Lo cierto es que el proyecto de Izquierda Unida de consolidarse como la alternativa de izquierda unitaria al margen del PSOE ha fracasado. IU, que podía haber sido una alternativa, ni tan siquiera lo ha sido en el contexto de la crisis ha salido de su relativa marginalidad política.

2. La aparición de Podemos

Esta falta de alternativas se combinó con la aparición de movimientos sociales espontáneos, como los indignados y el 15-M que exigen nuevas formas democráticas y una política social diferente. Pero es necesario que estos movimientos tenga una representación institucional. Porque en las instituciones se toman las decisiones que luego nos afectan. Porque hay que aspirar a gobernar, no solamente a resistir. Podemos aparece de manera espontánea y recoge las expectativas de estos movimientos. Pero también recoge votos de mucha gente de izquierda que no hubiera votado sin su presencia. Ha tenido la virtud de canalizar el descontento y la indignación y darle una expresión política. Es un proceso en construcción cuyo programa se está elaborando. Pero sus referencias básicas están claras :por una parte es la defensa de un poder político ciudadano que no se constituya en oligarquía política y que se enfrente a la oligarquía económica. Y por otra la defensa consecuente de los derechos humanos, sobre todo los que más peligran, que son los sociales. Defensa que se opone a la lógica voraz del capitalismo y de sus aliados.
Los derechos individuales se basan en la idea de la libertad como no-dominación y que la libertad acaba cuando topamos con los derechos de los otros. El Estado puede intervenir para limitar la libertad individual siempre que sea para garantizar no la libertad del otro ( que es evidente) sino los derechos sociales de todos los ciudadanos. La libertad por lo tanto se equilibra con la igualdad social. Ahora bien hay que plantearse claramente la defensa del derecho al aborto y a la eutanasia. Discutir sobre la legalización de las drogas, tema complejo y delicado.
Los derechos sociales son claros : trabajo en condiciones dignas, vivienda, educación, sanidad. Es importante discutir el tema de la renta básica. La discusión pasa por decidir si es un impuesto negativo para garantizar unas condiciones de vida básicas a cualquier ciudadano o es un renta mínima para los que no encuentran trabajo.
Podemos debe articular propuestas económicas que sean creibles. Ya está dando pasos y esto es muy interesante.

lunes, 15 de diciembre de 2014

LA DEMOCRACIA COMO EMANCIPACIÓN ( 2 )

“Proletarios” significa, ante todo, aquel que no tiene parte, aquellos que viven sin más, y políticamente define aquellos que no son tal solo seres vivos que producen sino sujetos capaces de discutir y de decidir acerca de los asuntos de la comunidad. Así, representar la “parte de los sin parte” quiere decir precisamente vincular la cuestión del estatuto de una u otra categoría a la cuestión más general del poder de cualquiera. El corazón de la subjetividad histórica proletaria fue precisamente la capacidad, no de representar la potencia colectiva, productiva, obrera, sino la de representar la capacidad de cualquiera, la capacidad justamente, 
en tanto que excluido.
                                                            Jacques Rancière


 









Escrito por Luis Roca Jusmet

Jacques Rancière es un pensador francés nacido en 1940 y que actualmente es profesor de la Universidad de París XII y ha publicado libros muy interesantes dedicados a la estética, al cine y a la política. Forma parte ( con Alain Badiou i Etiénne Balibar ) de la troika de los que fueron discípulos de Althusser, ajustaron cuentas con su maestro y acabaron superándolo con un elaborado trabajo crítico en la tradición de la izquierda radical. Rancière llega a la conclusión, después de mayo del 68, que Althusser, con su dicotomía ciencia/ideología y su teoría del partido como vanguardia del movimiento obrero lo que está haciendo es formular una nueva ideología del orden.
Lo que Jacques Rancière defiende básicamente es la emancipación intelectual de los trabajadores en base a su capacidad política. En su libro El maestro ignorante, se inspira en un curioso profesor del S.XVIII llamado Joseph Jacotot, que después de una experiencia inesperada llega a la conclusión que cualquier ser humano tiene la capacidad suficiente para entender y aprender una explicación clara. El Maestro tiene la función de dominar con su voluntad la inteligencia del alumno y esto no es otra cosa que animarlo a desarrollar su propia inteligencia para aplicarla a lo que quiere conocer. No es entonces el dominio de una inteligencia sobre otra, ya que esto sería manipular, como sucede en el diálogo socrático, donde el Maestro siempre lleva al interlocutor al lugar que le interesa. Lo que reivindica Rancière es la igualdad de las inteligencias, que lo único que necesitan es voluntad y atención. Y no como resultado de unas prácticas pedagógicas sino como punto de partida. La emancipación de la inteligencia es la única que puede garantizar que la población trabajadora, ilustrada o no, sea capaz de emanciparse políticamente.
Sobre la base de un análisis científico de carácter multidisciplinar sobre lo que es la sociedad capitalista A partir de aquí Marx opina políticamente sobre lo que debe hacer la población trabajadora para emanciparse y crear una sociedad más justa y más libre. Y es una verdadera opinión política que puede entender cualquiera que piense con la razón común. Y porque el pueblo tienen suficiente capacidad como para entender que está explotado sin recurrir a las ciencias sociales.
Rancière no cuestiona el valor de la ciencia pero sí que pretenda concluir en una dictadura de los expertos o un dirigismo de las supuestas vanguardias que conducen al silencio del pueblo. Porque al lado de la ciencia está la opinión, que es la que debe considerarse en política.
 La teoría política de Rancière, que es lo mismo que su teoria de la democracia como emnvipación se establece en el libro El desacuerdo. Posteriormente se completa con El odio a la democracia, las entrevistas de Tiempo de Igualdad y la recopilación de artículos en Momentos políticos.

martes, 9 de diciembre de 2014

PODEMOS : EL ESTADO DE LA CUESTIÓN



 

 Escrito por Luis Roca Jusmet
 
Podemos ha irrumpido por una necesidad. La necesidad de dar voz a la inmensa mayoría de ciudadanos españoles que no se sienten representados políticamente. Algunos forman parte de la vieja guardia de militantes antifranquistas desencantados por la política. Otros son antiguos votantes, simpatizantes o militantes del PSOE o de IU. Algunos, pocos, antiguos votantes del PP, que no entendieron en su momento a quien sirve la derecha. Muchos son jóvenes que nunca se habían sentido representados por los políticos y ahora perciben que sí hay una vía. Lo que todos tienen en común es que ahora se ilusionan por la política porque esperan algo de ella. Esto es muy bueno porque hay que recuperar el sentido participativo de la ciudadanía, única base de la democracia.La democracia solo es emancipatoria si hay ciudadanos autónomos que quieren gestionar las cuestiones públicas. El 15 M y el movimiento de los indignados fueron expresión de este movimiento pero Podemos representa mucho más. No solo ha canalizado este movimiento sino que lo ha ampliado enormemente. Y le ha dado una salida institucional. Podemos es hoy una alternativa, la única alternativa de poder ciudadano, de regeneración democrática y de defensa de los derechos sociales al bipartidismo PP-PSOE. No es poco.
 Ahora bien, ni hemos de ser acríticos con nuestra opción política ni tampoco pecar de triunfalistas. Podemos tiene el inconveniente que surge a la vez  de movimientos espontáneos no organizados, del malestar de ciudadanos todavía pasivos y del poder mediático que tuvo antes de las elecciones europeas. Falta todo el tejido organizativo del movimiento, que debe ser la potencia de la organización. Los círculos son una buena opción para esta organización de base. Ahora bien, lo que se está viendo es que el núcleo impulsor del movimiento, Pablo Iglesias y su equipo están asumiendo el papel de vanguardia del movimiento y poniendo en marcha todos los mecanismos para garantizarlo. Esto no es una deriva oligárquica pero si aristocrática.

martes, 2 de diciembre de 2014

EL NACIONALISMO, PATOLOGÍA DE LA DEMOCRACIA

 Escrito por Luis Roca Jusmet




 Uno de los libros que me gustan más del polémico filósofo Slavoj Žižek es precisamente uno de los primeros que leí. Se titula  Mirando el sesgo. Un a introducción a Jacques Lacan a través de la cultura popular. Los artículos son variados y uno de ellos tiene una gran actualidad: "El malestar en la democracia formal." En dicho artículo se plantea sobre qué bases puede construirse una ética en la democracia liberal. Siguiendo a Richard Rorty plantea que partimos de la imposibilidad de dar una base trascendental a los derechos y libertades humanas. No hay nada sagrado, nada superior que los justifique. Su contingencia tiene el problema de llevarnos a una deriva relativista en el que cualquier relato es aceptable. Rorty pone como correlato la solidaridad, el reconocimiento del dolor del otro, la identificación con este dolor ajeno. Žižek considera que esta es la utopía liberal, la de pensar que espontáneamente nos preocuparemos por el otro. Es imposible, dice, porque es el superyo el que nos hace preocuparnos y ocuparnos del otro. Y el superyo saca su goce del ello, de las pulsiones. Dicho de otra manera : el deber se sigue si el hacerlo nos procura algún goce. Es lo que llama el lado obsceno del deber. 
 En el caso de nuestra sociedad democrática liberal se plantea el siguiente problema. El sujeto de la democracia liberal es el ciudadano abstracto, no un hombre con toda la riqueza de sus subjetividad.  El ciudadano no se identifica con nada porque es un sujeto vacío de derechos y deberes. No hay, por decirlo así, sentimientos. Los humanos necesitamos identificaciones imaginarias, emocionales que nunca la democracia formal nos dará. En cuanto queremos dotar a la democracia de contenidos concretos caemos en un comunitarismo que conduce al totalitarismo. porque identificamos entonces al ciudadano abstracto con el miembro concreto de una comunidad y los que están fuera de esta identificación quedan excluidos.
 La tendencia de la democracia formal es caer en el nacionalismo. Funciona como su resto, su patología. Nos permite una identificación pero a riesgo de caer en su contrario, que es el totalitarismo. La nación remite al pueblo y la democracia liberal formal al ciudadano.
 ¿ Cómo solucionar el problema ?  Žižek nos sugiere que volvamos a Freud. Freud es un ilustrado, un defensor de la racionalidad, en contra de lo que plantean algunos tópicos. "la voz de la razón habla bajo", decía Freud, pero hay que escucharla. hay que mantener este sujeto vació de derechos y deberes, este ciudadano no patológico, no dominado por sus pulsiones. Pero nos resistimos a la universalización porque somos seres vivos, pasionales, deseantes. Quizás el único camino, dificil, sea resistirnos a las identificaciones únicas, las que nos dan la religión o el nacionalismo, como advertía Amartya Sen. Resistiéndonos a las identificaciones únicas, que son particulares, de identificación con el grupo podemos dar pie a las identificaciones singulares. Como plantea Rorty, a partir de Foucault, el ser capaces de hacer de nuestra vida una creación personal. A partir de muchas identificaciones, no una sola. La defensa de la universalidad de los derechos pasa así por la defensa de la singularidad, no d ela particularidad del grupo.
 Freud veía en el nacionalismo un "narcisismo de las pequeñas diferencias" que podía ser devastador.

martes, 11 de noviembre de 2014

INTERCULTURALISMO Y MULTICULTURALISMO







Escrito por Luis Roca Jusmet


  Criticar el multiculturalismo significa problematitzar dos cuestiones : En primer lugar la operatividad teórica de la noción de multiculturalidad para entender la sociedad contemporánea. En segundo lugar la propuesta política que hay detrás de la defensa del multiculturalismo.

  Pero voy a  aclarar cuál es la perspectiva a partir de la que orientaré la reflexión crítica, puesto que sólo podemos hacer una crítica si tenemos un criterio y quiero que éste sea explícito. Esta perspectiva es filosófica, lo cual quiere decir para mí que está orientada por la investigación de la verdad y del bien, sin mayúsculas ( no pueden tener un carácter absoluto) pero con determinación, es decir, sin perderse en un relativismo que acaba diluyendo cualquier afirmación. Hay un primer criterio epistemológico que es lo del realismo crítico, que por cierto formula muy bien uno de los autores que inspiran este texto, que es Kwame Antonthy Appiah. Este filósofo considera que aunque hay que mantener la idea de una realidad independiente del conocimiento, es la naturaleza del tema del cual hablamos el que nos trae a una posición realista o nominalista. y que justamente el problema de las identidad hay que abordarlo de manera nominalista. Y es nominalista en el sentido que, al margen de que nuestra identidad individual es real, todas las otras identidades ( las particulares y las universales) se basan en clasificaciones que son posibles pero no son necesarias. Es decir, que sin ser arbitrarias, sí son convencionales ( son productos del acuerdo, aunque estén basados en elementos comunes que representan propiedades reales ) pero con elementos subjetivos ( porque en última instancia hay un elemento fundamental en las identidades colectivas que es el de la identificación).

lunes, 10 de noviembre de 2014

LA DEMOCRACIA COMO EMANCIPACIÓN



Escrito por Luis Roca Jusmet

  Cornelius Castoriadis (1922-1997)  griego de origen y francés de adopción es uno de los referentes contemporáneos para una democracia radical. Aquí teneis un video con una breve entrevista. Si entrais en el post podreis oirle en una más larga entrevista radiofónica y/o leer un artículo bastante amplio que he elaborado sobre este gran teórico de la izquierda creativa.
 Cornelius Castoriadis fue un filósofo comprometido en un proyecto revolucionario de tipo emancipatorio. Tuvo la lucidez de desmarcarse de las concepciones dogmáticas de la izquierda y mantener como esencial del proyecto socialista la autonomía personal y la autogestión colectiva. Cada vez más insistió en que la experiencia democrática griega y europea era la única vía que recogía históricamente este proyecto de manera consecuente. La democracia es, para Castoriadis, la sociedad que se crea a sí misma a partir de la participación activa de los ciudadanos y la deliberación sobre el bien común. Lo que hoy recibe engañosamente este nombre no es más que una oligarquía liberal al servicio de una sociedad capitalista y burocrática.
Cornelius Castoriadis nace en Constantinopla el año 1922. A los 15 años se afilia a las Juventudes comunistas. Estudia Derecho y Economía y participa en la resistencia antinazi desde la ocupación de abril de 1941. Este mismo año funda un grupo clandestino para reformar el PC griego, aunque al año siguiente optará por el troskysmo, adhiriéndose a la organización liderada por Spiros Stinas.
El año 1945 llega a Francia, se afilia al PCI troskysta pero pronto funda con Claude Lefort una tendencia disidente.. En 1948, después del V congreso, rompen con el partido y fundan el grupo “Socialismo y barbarie”, activo hasta el año 1967. Los análisis teóricos del grupo serán muy innovadores en el campo de la izquierda, ya que optan por un socialismo autogestionario, criticando el papel dirigente de los partidos. Y cuestionan el papel del Estado, al que presentan como una estructura burocrática y antidemocrática. El grupo se autodisuelve y Castoriadis abandona la práctica política directa para dedicarse a la filosofía y al psicoanálisis, mientras ejerce de profesor de Filosofía en la École des Hautes Études en Sciencies Sociales entre 1980 y 1995. Murió el año 1997, a los 75 años.
Podemos considerar que la reflexión sobre la democracia es el hilo conductor de la reflexión política de Cornelius Castoriadis desde que se disuelve “Socialismo y Barbarie”, recogiendo además todo el rico debate acaecido en el interior del grupo. Este planteamiento radical de la democracia se contrapondrá a los planteamientos marxistas de tipo althusseriano que consideran la democracia como un instrumento de la burguesía. Para Castoriadis la democracia y el socialismo son el único proyecto emancipatorio posible, ya que se basan en la autonomía y en la autogestión. La voluntad revolucionaria de Castoriadis se mantendrá a lo largo de su vida y de su obra en este proyecto, eje de la continuidad en su maduración personal y política. Pero es necesario recuperar el contenido radical de la palabra democracia en contra de su apropiación por parte de oligarquía liberal.1

domingo, 9 de noviembre de 2014

DEMOCRACIA Y TOTALITARISMO

Escrito por Luis Roca Jusmet

 La originalidad política de la democracia aparece en ese doble fenómeno: un poder llamado en lo sucesivo a permanecer en busca de su propio fundamento porque la ley y el poder ya no están incorporados en la persona de quien o quienes lo ejercen; una sociedad que acoge el conflicto de opiniones y el debate sobre los derechos, pues se han disuelto los referentes de la certeza que permitían a los hombres situarse en forma determinada los unos con respecto a los otros 

                                                         Claude Lefort
   Para Claude Lefort lo democrático se basa en la incertidumbre, en la indeterminación, en el debate sobre su propio fundamento, en la discusión sobre la garantías. El totalitarismo se basa en la certeza de los fundamentos, que es una ilusión del imaginario. Es la identificación con el Uno. Es como una servidumbre voluntaria a nuestro propio tirano interno. Es un encantamiento, el de la sociedad y el Estado como Cuerpo Único. El auge del totalitarismo, tanto en su vertiente fascista como en su variante comunista, nos coloca, según Lefort, en la necesidad de volver a interrogar a lo político, en este caso a la democracia. Preguntar por la democracia implica explicitar los principios generadores de una forma de sociedad que muestra como es capaz de articular sus divisiones. La democracia no puede ser reducida a una forma de gobierno o de Estado, o a un mecanismo para la toma de decisiones por parte de la mayoría de los ciudadanos, sino es, ante todo, una forma de sociedad,. Continuamos con el paralelismo con Castoriadis, que dice que la democracia es un régimen político y no un procedimiento formal.
 
    En la democracia el lugar del poder se muestra como un lugar vacío. Vacío en el sentido que no puede ser ocupado por nadie que pueda ser Gran Juez o del Gran Mediador. El lugar del poder es puramente simbólico. Simultáneamente, se inaugura una lógica de clara separación de las esferas del poder, del saber y de la ley. El saber es entonces siempre cuestionable : no hay certeza, no hay garantías. Es la discusión, la argumentación, la palabra la que busca las garantías sin acabar nunca de fundamentarlas : siempre son cuestionables y provisionales. Derecho y saber son heterogéneos se afirman frente al poder con una exterioridad clara. Vacío es el lugar del poder, que se presta a una dinámica de competencia y crítica que habilita la legitimación del conflicto en todas las dimensiones de la vida social.

viernes, 7 de noviembre de 2014

HANNA ARENDT Y LA CRISIS DE LA EDUCACION

Escrito por Luis Roca Jusmet
 



Hanna Arendt tiene un interesante artículo sobre la crisis de la educación. Lo escribe en 1958, pero me parece que tiene una gran actualidad. Actualidad quiere decir que nos permite pensar el presente. No quiero recetas, quiero material para pensar lo actual. Este breve pero condensado texto de Hanna Arendt nos lo facilita.
 Para la filósofa alemana hay tres causas que explican la crisis del sistema educativo ( ella se refiere al de USA, que como sabemos se ha globalizado).
 La primera es consecuencia de lo que ella califica como la desaparición de la autoridad en el mundo moderno. El mundo moderno no es lo mismo que la época moderna. El mundo moderno aparece, para hanna Arendt, desde la explosión de la bomba atómica. Autoridad quiere decir reconocimiento. Los niños y los adolescentes no reconocen a los adultos como una autoridad, como alguién que está por encima de ellos porque está formado y ellos no. Como no reconocen la autoridad se constituyen en un grupo con sus propia dinámica y sus propios líderes y opiniones. Esto lleva, dice, a la tiranía de la mayoría. No hay criterio, solo hay fuerza. Y tiene más fuerza el que tiene la mayoría, aunque no tenga razones. Es lo que Aristóteles llamaba la demagogia. Aquí hay que constatar, dice Hanna Arendt, como la emancipación de los niños y de los adolescentes la tercera gran emancipación de los últimos tiempos, pero que se ha de valorar de manera contraria que los anteriores. la emancipación de los trabajadores y de la mujer tienen un sentido positivo, liberador. Son emancipaciones reales en el sentido que se rompen unas cadenas. Pero la emancipación de los niños es mortífera : para ellos mismos y para el mundo. Se pierde la tradición, pero no entendida de manera inmovilista, sino como como continuidad abierta a la transformación. La cultura es una herencia y sin la autoridad del pasado no hay cultura posible. Quizás este sea el efecto negativo de un movimiento juvenil tan ambiguo y ambivalente como el que tuvo como síntoma más claro el Mayo del 68.
 La segunda es el dominio de la pedagogía, entendida como ciencia de la educación. la pedagogía como un supuesto saber de los que saben como eneñar cualquier cosa. Enseñar es un procedimiento que apodemos aplicar a cualquier contenido. Quizás la versión más radical de este planteamiento sea el Maestro ignorante defendido por Jacques Rancière. El maestro es el que domina la voluntad, no la inteligencia, el que es capaz de motivar, no de enseñar. Hoy se habla de enseñar competencias ( antes se ddecía procedimientos). Para Hanna Arend, en cambio, el maestro es aquel que ama lo que sabe y que desea transmitirlo. El maestro es conservador porque es el portador de la cultura, que debe ser ser primero asimilada y luego transformada. 
 No se trata de enseñar a ser crítico y creativo. Por lo menos habría que matizar mucho estas afirmaciones. Se trata de enseñar a formarse un criterio y solo después se puede y debe ser crítico. Se trata de recibir y una vez asimilado lo que nos enseñan se puede ser capaz de aportar algo nuevo. Pero el sentido crítico y la creatividad exigen un largo esfuerzo de asimilación. 

miércoles, 8 de octubre de 2014

¿ QUÉ IZQUIERDA ?


    Artículo escrito por Luis Roca Jusmet 

La izquierda, plantea Žižek, vive una de las peores crisis de su historia. Una de las causas es la incapacidad para enfrentarse con su propio trauma, que es el estalinismo. La izquierda no tiene una teoría de lo que fue el estalinismo, prefiere correr un tupido velo y esto le lleva a veces a utilizar el lenguaje de la derecha liberal para explicarlo. Hay en el estalinismo, dice Zizek, algo enigmático y desconocido. El estalinismo tiene algo de verdad, la de la Revolución de Octubre. Es un discurso perverso a través del cual habla el Gran Otro de la Historia. Nos convertimos en el objeto de goce de este Gran Otro, en su instrumento. Hay también un retorno de lo reprimido, que es la muerte de la Revolución de Octubre. Lo reprimido vuelve contra todo el mundo. Aquí no hay chivo expiatorio, todos son culpables y cualquiera puede ser eliminado. Es totalmente diferente que el nazismo, que es un discurso paranoico, centrado en la figura del chivo expiatorio, en la violencia irracional desencadenada contra él. El estalinismo no contiene lo que el nazismo tiene de simulacro, de mentira, de espectáculo.
La primera opción que critica es, por supuesto, la de la izquierda liberal, la de la Tercera que viene a ser una alternativa de gestión del tardocapitalismo globalizador. Žižek le reconoce una coherencia al plantear un capitalismo con rostro humano y defender mejoras dentro del propio sistema. Pero la paradoja, como hemos dicho antes, es que al someterse a las reglas del capitalismo universalista, sin defender los intereses de ningún grupo en particular, puede convertirse en el mejor gestor del sistema, puede defender su funcionamiento global mejor que la propia derecha. En esta línea Zizek critica la falsa consistencia de este universalismo en nombre del cual Rawls plantea su teoria de la justicia o Rorty sus reglas formales para salvaguardar el espacio privado de la autocreación individual. No hay individuos racionales que actuan en función de sus intereses racionales como base del contrato social. Porque estos individuos racionales, no mediados ni por el deseo ni por la fantasia, no existen.Tampoco pueden existir estas reglas formales que se convierten en ley universal ( Rorty). Todas las reglas, cualquier ley, está impregnada de goce, que es el alimento del superyo. El deber es una obcenidad, no hay ley universal que no sea patológica. La segunda opción es la marxista-leninista dogmática ( muy bien representada en el troskysmo) que mantiene un viejo discurso que consideran que el proletariado aun tiene la homogeneidad que ha perdido y que el movimiento obrero mantiene una acción revolucionaria reiteradamente traicionada por sus dirigentes. Sus análisis ocultan su incapacidad de entender el presente y de ofrecer nuevas alternativas, ya que se basa en análisis superados y en posturas históricamente derrotadas. Se convierten en una secta que mantiene una especie de fetichismo sobre la clase obrera y su potencial revolucionario. Entraría en lo que Lacan llamaba el narcisismo de la cosa perdida.